¿Es necesario aprender a usar las redes sociales?

Hace poco conocí a la mujer de una persona muy conocida dentro del internet español. Ella no gustaba de dejarse ver por las redes sociales, más allá de su perfil en facebook, que tenía para sus amigas de la infancia y para la familia. No la conocía antes, es más, me quedé pensando en que ni sabía que esta persona tuviera esposa. Ni falta que hacía, pensé a renglón seguido. Esta señora era totalmente desconocida para mi.

Llevo unos años siguiendo la lucha que tiene Marcelino Madrigal por el buen uso de las redes sociales, y al más puro estilo quijotesco, su lucha contra las empresas que albergan contenidos pornográficos. A dios gracias que hay personas así en el mundo, que luchan por nuestros hijos y por la limpieza de una lacra como es la pederastia (personas, que por otra parte, campan mucho más anchas en internet). Este caballero es una persona muy conocida en su lucha, pero desconozco su vida personal, más allá que tiene una hija y que trabaja para una importante empresa.

En el último twittMarbella conocí, personalmente, a otro de esos hombres con mucha visibilidad. Y tuve la impresión que lo conocía de toda la vida: conocía a sus hijos, que había visto repetidamente gracias a fotografías en internet, conocía a su exmujer (alguna fotografía de la boda incluso recuerdo), sabía donde vivía gracias a Google Maps, a que se dedicaba, cual era la dirección de su empresa, las vistas que tenía desde la ventana de la cocina, la marca de su sofá, las fotos que tiene colgadas en la pared, el cabecero de su cama, lo que tenía en la nevera y hasta como es el buzón de su casa. A través de foursquare sabía a dónde estaba, y el itinerario de su salida gracias a su twitter. Creo que lo sabía casi todo de su vida y le pregunté: – ¿No tienes miedo de dar tantos datos de tu vida? – No, ¿por qué? – me replicó ofendido – ¿Es que crees que alguien me va a raptar a mi?.- Y me hizo reflexionar.

Tal vez mi idea de vida online (aunque no me gusta el tema de diferenciar vida online de vida offline) sea mucho más personal que la que esta persona mostraba a diario. Y quiero que mis hijos salvaguarden, en la medida de lo posible, su vida igual que yo (o mejor), que no den datos de determinados quehaceres, por ejemplo. Llamadme paranoico, pero no entiendo la muestra pública de TODA tu vida. Tampoco entiendo los programas del corazón (y he intentado verlos para comprender que se esconde detrás de todo ello)… Debe ser por eso.

Me viene a la cabeza un curso online de iMasterD, una empresa de formación, que vi el otro dia tuiteado por Miguel Pascual : Curso de Redes Sociales para Padres y de su descripción saco el siguiente extracto:

  • Claramente las redes sociales han cambiado la forma en que los jóvenes se relacionan
  • Sin embargo, el desconocimiento de estas redes sociales llevan a los niños, en ocasiones, a compartir información personal por Internet que les podría causar problemas y poner en peligro.

Y ¿ahora qué? Tal vez estaré equivocado, no lo niego, pero mi prudencia y mi educación me impiden dar según qué datos por internet. Llamadme desconfiado, pero hay cosas que mejor mantener ocultas, ¿no creéis?

Gran aliado, el sentido común.

Definen el sentido común en la sempiterna wikipedia de la siguiente manera:

El término sentido común describe las creencias o proposiciones que parecen, para la mayoría de la gente, como prudentes, siendo esta prudencia dependiente de unos valores de conciencia compartidos que permiten dar forma a una familia, clan, pueblo y/o nación.

Y a esto es lo que quiero llegar yo a poder inculcar a mis hijos cuando estos lleguen a la época de usar las redes sociales y los dispositivos móviles para algo más que para ver los videos infantiles en youtube.

Foto | Sybren A Stüvel

6 comentarios en «¿Es necesario aprender a usar las redes sociales?»

  1. Estoy de acuerdo contigo.
    Hace poco que me he iniciado en las redes sociales y me ha sorprendido la exposición pública que hacen algunas personas de cada cosa que hacen a lo largo del día.
    Pero también he de reconocer que al iniciarme lo hice con más desconfianza y he notado que según va pasando el tiempo, sin darte cuenta vas dejando pistas sobre ti en comentarios, cuando dices que te gusta algo, cuando compartes… y que cada vez te expones más.
    Siendo adulta, te puedes llegar a dar cuenta y poner un límite, pero a los niños creo que es fundamental explicarles que al igual que en la vida offline se les dice que “no hablen con extraños”, en la vida online deben tener cuidado.

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  2. Gran post. No soy padre aún. Vaya esto por delante. Pero creo que sólo conociendo bien las posibilidades de la vida on-line podremos educar a nuestros hijos en la prudencia a la hora de usar unas redes sociales que parece han venido para quedarse.

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  3. Entiendo la “necesidad”, sin embargo como todo medio o herramienta, no es para todos. También conozco gente, de todo tipo, de toda valía, algunos con miles de seguidores que no muestran su verdadero ser en las redes, y viceversa. La necesidad surge, podemos promoverla hasta donde podamos. La web nos ha mostrado desde su inicio su utilidad, y también su neutralidad. No es necesario como totalidad.

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  4. Gracias a todos por comentar y muchas gracias por vuestros puntos de vista. Son muy enriquecedores.
    – antonio, eso digo yo. Pero la idea es que hay muchas, muchas personas que vuelcan demasiada informacion en las redes social.
    – ipinilla, cierto, llegaron para quedarse
    – juan, el verdadero problema es con los jovenes que aun no han podido formarse, son los que necesitan mas apoyo por ese sentido común del que hablo
    Muchas gracias, vuestros comentarios son muy interesantes y complementan fantasticamente el articulo

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