Diseño, potencia o por qué Apple anda siempre por delante

Disclaimer: Si eres una de esas personas que etiqueta a cualquiera que hable bien de Apple como un fanboy, por favor, busca cualquier otra lectura.
Esta seguramente no te gustará.

27 de enero del 2010, el querido y odiado Steve Jobs pronuncia las palabras que todo maquero quería oír: Habemus iPad (bueno, no pronunció exactamente esas pero me vale para que suene más rimbombante). Hace solo unos meses de eso y lo cierto es que de ese momento a ahora han cambiado muchas cosas. La cantidad de tendencias, decisiones, anuncios y giros de guión que ha tenido el mundo tecnológico y de consumo desde entonces ha sido realmente grande.

Sería faltar a la verdad si le diéramos a Apple la medalla por haber inventado los tablets. El concepto de TabletPC lleva ya muchos años entre nosotros y si quisiéramos afinar un poco, uno de los primeros nombres comerciales que quisieron generar algo de buzz e imagen de marca fue Origami. El concepto Origami fue lanzado en 2006 por Microsoft, Bill Gates se vanagloriaba de haber ideado un nuevo formato de PC, mucho más portátil, con pantalla táctil y miles de posibilidades. Creo que salieron menos de 20 modelos. Fue un fracaso. ¿El mundo estaba preparado? Casi. ¿El software estaba preparado? No.

Pero volvamos al presente. Apple está cosechando éxitos con su iPhone, una minitableta. ¿Por que? No es ni por asomo el mejor teléfono. Cualquier móvil de gama media podía dejar en ridículo sobre el papel al primer iPhone. Pero ni uno sólo tenía un software usable. Sin embargo, el software del iPhone encandilaba desde el primer momento. Era fácil, funcional, con las opciones necesarias. Y por si fuera poco, Apple reacciono relativamente rápido a las grandes exigencias del público (con las aplicaciones nativas a la cabeza).

¿Por que no repetir esta hazaña con una pantalla más grande? Apple aprendió sobre las necesidades y los usos del iPhone para plasmarlos en el iPad y por eso nada más salir el gadget ha sido un éxito y una revolución. El iPad es un producto para consumir información y medios tumbado en un sofá. Es más, el iPad es un gadget que un niño de 3 años domina a los cinco minutos de tenerlo entre manos. Sin embargo, un PC (u Origami) es algo que se pueden necesitar años para dominar. Además, se ha alejado del diseño de un PC. Por dentro es similar, por fuera es otra cosa.

A diferencia del concepto anterior de TabletPC o de Origami, un iPad no basa su éxito en ser más potente, con mejor pantalla o con un peso menor. Basa su éxito en que se ha adaptado perfectamente a lo que necesita el usuario. El usuario tiene un PC en el escritorio para trabajar y sólo quería una máquina con la que hacer lo que fuera en otro lugar. No necesitaba una máquina para trabajar fuera del escritorio. Los Origami quisieron dejarnos trabajar en cualquier lugar, el iPad nos permite disfrutar en cualquier lugar.

Ha sido interesante ver como los grandes periódicos, televisiones y prácticamente cualquier industria creadora de contenidos se ha interesado por el iPad. Nadie lo hizo por los Origami con Windows XP Tablet PC Edition, pero las más de 25.000 aplicaciones del dispositivo de Apple hacen de él un éxito sin precedentes.

Tristemente, el mismo éxito del iPad ha dejado ver como las demás compañías no tienen a las cabezas pensantes tomando decisiones. Empresas como Samsung, Dell o Lenovo han tardado casi un año en empezar a presentar tímidamente sus tablets. Y digo tímidamente porque han presentado fotocopias del iPad queriendo hacer ver que no lo son. Además, es gracioso ver como lo primero que nombran de sus propios tablets son las especificaciones técnicas. Igual que los Origami. Apple en sus anuncios te sorprende con su interfaz y su diseño, las demás te dicen los megapixeles de la cámara y la velocidad del procesador.

Gracias a Apple podemos leer el periódico completamente actualizado a las ocho de la mañana y completamente actualizado a las once de la noche. Ni hay que esperar al periódico de mañana. Gracias a Apple podemos tener un lector de RSS, un cliente de Twitter o un juego en nuestras manos mientras viajamos en tren o vemos la televisión. Y digo yo ¿ha tenido que venir Apple para pasarles la mano por la cara a todos los demás fabricantes? Si. Ha tenido que venir Apple para que Microsoft se replantee de una vez la interfaz de Windows Phone, ha tenido que llegar la marca de la manzana para que alguien le dijera a Nokia que Symbian es inusable, y han tenido que llegar desde Palo Alto para mostrar al mundo que el software es, de lejos, mucho más importante que el hardware.

Muchas veces Apple es criticada por su hermetismo, por lo caros que son sus gadgets o por el estatus que ha alcanzado su CEO. Pero lo cierto es que es de las pocas empresas que piensan con la cabeza. Ellos diseñan conceptos, no fabrican cosas más grandes. Ya ocurrió con el iPod (cuyo único competidor, el Creative DAP Jukebox era más bien un discman con disco duro), volvió a ocurrir con el iPhone, y se ha repetido con el iPad. ¿Que será lo próximo? ¿Quitarle la disquetera a los ordenadores? Ah no! En eso también fueron los primeros…

Lo que quiero sacar de esto es que Apple es una empresa que desarrolla productos con diseñadores. Hasta hoy, pocas son las empresas tecnológicas que anteponían las indicaciones de un diseñador a las de un ingeniero. Así pues, hemos tenido productos cada vez más potentes y a su vez más complicados de usar. Creo que Apple ha dado un golpe en la mesa y ha dejado bien claro que el usuario no quiere complicaciones. No le importa si no puede poner porno en su teléfono, o si el fondo de pantalla no se puede cambiar. Al usuario eso se le olvida cuando se queda pasmado viendo un teléfono funciona, un tablet útil o unas aplicaciones totalmente optimizadas para utilizarlas con las manos.

Al fin y al cabo, los materiales con los que se fabrican los gadgets, las tecnologías y los procesos de desarrollo son idénticos. Solo cambian los pensamientos de los que toman decisiones.

¿Que opináis vosotros? ¿Preferís que cada nueva generación de productos sea más potente o más útil? Yo lo tengo claro: llegado al punto en el que la potencia no sea un problema, la usabilidad toma todo el protagonismo.

4 comentarios en «Diseño, potencia o por qué Apple anda siempre por delante»

    • Fonsi, el argumento es bien claro: Una vez llegado a un hardware suficientemente potente, el software toma toda la importancia. De echo, tu crítica queda subsanada con iOS 4.2 que ya se ha confirmado que devuelve la fluidez a los iPhone 3G Evidentemente, con un hardware más potente, podrás hacer más cosas en menos tiempo, pero lo cierto es que en estos momentos, casi cualquier gadget o PC pueden realizar las mismas operaciones en tiempos muy similares. Por lo tanto, todo queda supeditado a lo fácil y bien que realicen esas tareas.

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  1. Plas! Plas! Completamente de acuerdo. Te sobra razón cuando dices que nos llenan la cabeza de megapixeles y de especificaciones técnicas. Pues no me he chupado yo veces eso de que “tu iPhone solo tiene 2 megapixeles”, pues claro cenutrio… Si al menos supieras qué es un pixel…
    En resumen, lo que dices varias veces en el articulo… Que la cosa va de software señores!

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  2. De acuerdo, sisi!!! Como fan de la potencia que soy, reconozco que la gran mayoria de usuarios con las funciones básicas de navegar por internet y cuatro cosas que distan mucho de consumir grandes recursos, van sobrados; por eso Apple lo cubre, no solo con un sistema robusto, sino a la vez de intutivamente fácil (vamos para todos los públicos). Aunque resulta gracioso que para muchas aplicaciones profesionales, las que requieren potencia de verdad, también se usa Apple, esto demuestra que todos los aparatos informáticos son una dupla hardware-software, y lo que rige su estabilidad es la interacción y equilibrio entre los dos.

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